Tu web la puede hacer una IA en veinte minutos. El problema es lo que no sabe que no sabe
Sí, ChatGPT y Claude hacen páginas web. Bastante decentes, además. Esto no va de negarlo, va de lo que pasa después de generarla.
Actualizado en septiembre de 2026 · Mr Crab 7

Empecemos por reconocer lo evidente, porque negarlo sería ridículo viniendo de una agencia que trabaja con inteligencia artificial todos los días: una IA actual te genera una página web presentable en el tiempo que tardas en tomarte un café. Le describes tu negocio, te devuelve el código, lo subes a algún sitio y ahí está.
Lo que pasa es que generar la web es la parte fácil. Y no lo decimos por vender: lo decimos porque nosotros usamos IA para construir webs, incluida esta, y sabemos exactamente dónde deja de ayudar.
Lo que una IA hace bien, y rápido
Seamos justos con la herramienta. Una IA moderna resuelve sin despeinarse:
- Maquetar una página que se ve bien en el móvil y en el ordenador.
- Escribir un primer borrador de los textos, con sus titulares y sus llamadas a la acción.
- Generar el HTML, el CSS y el JavaScript limpios, sin la bola de plugins que arrastra un WordPress medio.
- Proponerte estructuras de página que hace cinco años te costaban una reunión de dos horas con un diseñador.
- Explicarte qué es un DNS, un certificado SSL o un sitemap, las veces que haga falta y sin poner mala cara.
Eso es trabajo real y es trabajo que antes se cobraba. Quien diga lo contrario está defendiendo su factura, no tu interés.
Las siete cosas que la IA no decide por ti
Aquí está la parte incómoda. Una IA responde muy bien a lo que le preguntas. El problema es que, si no sabes qué preguntar, te da una web bonita que no vende nada. Estas son las decisiones que siguen siendo tuyas.
Qué vender primero
Si haces seis cosas, la web no puede dar el mismo peso a las seis. Alguien tiene que decidir cuál va arriba, cuál sostiene la conversación y cuál ni siquiera aparece en la portada. Esa decisión sale de saber cuál te deja más margen, cuál te trae el cliente que repite y cuál te da más problemas de los que vale. La IA no tiene esos datos. Tú sí, aunque no los tengas escritos en ningún sitio.
Qué precio enseñar y cuál callar
Enseñar precios filtra clientes y ahorra llamadas inútiles. Esconderlos te da margen de negociación y te cuesta contactos. No hay respuesta universal: depende de si compites por precio o por confianza, y de cómo lo hace tu competencia en tu zona. Pregúntale a una IA y te dará un argumento razonable a favor de las dos cosas.
A quién le estás hablando
No es lo mismo una web para un cliente que ya te conoce y solo busca tu teléfono, que para alguien que acaba de descubrirte y tiene que decidir si eres de fiar. La primera necesita menos texto y el contacto muy visible. La segunda necesita explicar quién eres, enseñar trabajo hecho y quitar miedos. Dos webs distintas para el mismo negocio.
Qué dejar fuera
Esta es la que más cuesta. Una web con veinte secciones no informa mejor: cansa. Decidir qué se queda fuera exige tener claro el objetivo, y decir que no a cosas que a ti te parecen importantes. Una IA, si le pides que añada, añade.
Dónde vive la web y quién la renueva
El dominio caduca. El certificado caduca. El alojamiento se renueva. El formulario deja de enviar correos el día que tu proveedor de email cambia algo. Nada de eso lo avisa la IA que te hizo la web, porque para ella la conversación terminó hace ocho meses.
Qué pasa cuando cambia algo
Cambias el teléfono. Subes los precios. Abres los sábados. Contratas a alguien. Cada uno de esos cambios es media hora de tu tiempo, y si han pasado seis meses desde que montaste la web, la primera media hora se va en recordar cómo se hacía.
Quién responde cuando falla
Un viernes por la tarde la web deja de cargar. Puede ser el dominio, el alojamiento, un certificado caducado o un cambio de DNS que hiciste hace tres semanas. Tú tienes un negocio abierto y un teléfono que suena. Esa pregunta, la de quién lo arregla, no la resuelve ninguna herramienta.
El coste que no aparece en la cuenta: tu tiempo
Hagamos el cálculo honesto de hacerte la web tú, con IA, partiendo de cero y sin experiencia previa.
| Tarea | Tiempo realista |
|---|---|
| Generar la web y ajustarla a tu gusto | 2-4 horas |
| Registrar el dominio y elegir alojamiento | 1-2 horas, más las dudas |
| Configurar DNS, certificado y correo | 2-5 horas la primera vez |
| Conseguir que el formulario te llegue de verdad | 1-3 horas |
| Fotos propias decentes | Media mañana |
| Textos legales adaptados a tu negocio | 2-4 horas si te lo tomas en serio |
| Alta en Google y comprobar que te indexa | 1-2 horas |
| Arreglar lo que se rompió por el camino | Impredecible |
Entre doce y veinticinco horas. Si tu hora de trabajo vale cuarenta euros, ahí van entre 480 y 1.000 euros de tu tiempo. Y eso el primer año: el segundo hay que sumar las renovaciones, los cambios y el rato de acordarse de todo.
Si esas horas te sobran, adelante. Si tu problema es precisamente que no tienes horas, ya tienes la respuesta.
Y luego está la parte que sí puede costarte dinero
Una web con la que haces negocio en España tiene obligaciones legales, y no dependen de con qué herramienta la hayas hecho. Los datos identificativos de la LSSI. El consentimiento de cookies antes de cargar nada que no sea técnico. La política de privacidad que se corresponda con lo que de verdad haces con los datos. Y desde el 2 de agosto de 2026, si pones un chatbot de inteligencia artificial atendiendo a tus clientes, avisar de que es una máquina.
No publicar los datos identificativos que exige el artículo 10 de la LSSI es una infracción grave, y las graves van de 30.001 a 150.000 euros. Nadie va a por el fontanero de barrio por esto, seamos serios. Pero el día que llega una reclamación de un cliente enfadado o una inspección por otra cosa, esa es la primera piedra que se mira porque es la más fácil de comprobar.
Una IA te puede generar un aviso legal genérico. Lo que no puede es saber si tú tratas datos de salud, si tienes cámaras, si usas un CRM alojado fuera de la Unión Europea o si mandas newsletters. Y de eso depende que el texto sirva o sea papel mojado. Lo desarrollamos entero en las obligaciones legales de una página web en España.
Cuándo sí tiene sentido hacértela tú
- Estás validando una idea y todavía no sabes si el negocio va a existir dentro de seis meses.
- Tienes tiempo y te gusta trastear. Vas a aprender cosas que te servirán después.
- Es un proyecto personal, un portfolio o algo que no tiene que vender nada.
- Ya sabes de esto y solo necesitas ir más rápido. Entonces la IA es una máquina de ahorrar horas.
Cuándo no
- Tu negocio ya funciona y las horas son lo único que no puedes fabricar.
- La web va a ser tu principal vía de captación y necesitas que esté bien de verdad.
- Vendes online, tratas datos sensibles o trabajas en un sector regulado.
- Ya lo intentaste una vez, quedó a medias y sigue ahí, con el teléfono antiguo.
La cuenta que a nosotros nos sale
Una web START en AlquilerDeWeb.com son 30 euros al mes con pago anual. Trescientos sesenta euros al año, con el dominio, el alojamiento, el certificado, el mantenimiento y los cambios incluidos.
Comparado con las doce a veinticinco horas del primer año, más las renovaciones y los sustos del segundo, la cuenta sale sola. No porque nosotros seamos mejores que una IA: usamos las mismas herramientas. Sale porque lo que estás comprando no es el código, que efectivamente hoy es barato de generar. Lo que compras es que alguien decida qué va primero, escriba unos textos legales que se correspondan con tu negocio y conteste el viernes por la tarde cuando la web no carga.
Por treinta euros al mes, la pregunta no es si una IA podría hacerlo. Es si merece la pena que lo hagas tú.
Preguntas frecuentes
¿Puede ChatGPT hacerme una página web completa?
Puede generarte el código de una web completa, sí, y con buen aspecto. Lo que no hace es registrar el dominio, contratar el alojamiento, configurar los DNS y el certificado, conectar el formulario a algún sitio donde te lleguen los mensajes, darla de alta en Google ni mantenerla. Genera la web; publicarla y sostenerla sigue siendo trabajo tuyo.
¿Una web hecha con IA posiciona en Google?
Google no penaliza el contenido por estar hecho con IA: penaliza el contenido que no aporta nada, lo haya escrito quien lo haya escrito. El problema real de una web generada de una sentada es otro: suele salir sin estructura pensada, sin datos estructurados, sin sitemap y sin haberse dado de alta en Search Console. No posiciona porque nadie ha hecho esa parte, no porque la haya escrito una máquina.
¿Es legal usar IA para hacer mi web?
Completamente. Lo que no es opcional es el cumplimiento de la web resultante: los datos identificativos de la LSSI, el consentimiento de cookies, la política de privacidad y, desde agosto de 2026, avisar si pones un chatbot de IA atendiendo a tus clientes. La herramienta con la que la hagas da igual; las obligaciones son las mismas.
¿Cuánto tiempo se tarda de verdad en publicar una web hecha con IA?
Generar el código, veinte minutos. Dejarla publicada, con dominio, alojamiento, certificado, formulario que funcione, textos revisados, imágenes propias y textos legales, es cuestión de varias tardes si ya sabes lo que haces, y de varios fines de semana si no. Ese es el coste que nadie cuenta.
¿Entonces no merece la pena hacérmela yo con IA?
Depende de tu situación. Si estás validando una idea, si tienes tiempo y te gusta trastear, hazla tú: aprenderás y te ahorrarás dinero. Si ya tienes un negocio en marcha que te come las horas, el cálculo cambia: lo que te cuesta no es la web, son los tres fines de semana y el año siguiente acordándote de renovar cosas.
¿Prefieres no ocuparte de nada de esto? Es exactamente lo que hacemos: la web, el dominio, el alojamiento, los textos legales y el mantenimiento, desde 30 € al mes.